Rotura de concha para culona en el paradero

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Cuántas alegrías nos ha dado esta pendeja, es nada menos que Abella Danger y cuando hablamos de ella hay que ponerse serios porque la jermita es una máquina de quebrar pingas… si es que no la rompen a ella primero, es que eso pide cada vez que se mete un polvo, prueba de ello es cuando aquí se desespera esperando que pase de una vez el alimentador del metropolitano, no puede más, el sistema de transporte está hasta las huevas, pero el pata que está a su lado no quiere oír más quejas y se la pone en la cara para que la chupe… ella obediente lo hace justo ante la mirada de un viejo que primero se queda medio sorprendido y luego se caga de risa, nunca decepciona Abellita.