Pidió sexo duro y casi la destrozo!

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Antes solo cachábamos despacito y con amor, la huevada es bacán, se disfruta, pero lo malo es que uno llega a aburrirse y esa no es la idea, varias veces conversamos sobre eso, hasta que se animó y me dijo «ta’ bueno, cáchame duro pero carajo espero que me hagas gozar», esa falta de fe me jode, le puse unas esposas y vendas en los ojos porque sé que cuando uno no sabe lo que tiene delante el terror es más intenso, lo aprendí en la escuela de cine, empecé despacio pero no pasó ni un minuto y ya me la estaba cepillando pero como un taladro de construcción, ella se retorcía y como que quería pedir que pare, pero no, muy tarde, sentí ese huequito ajustando mi pinga bien rico.