Esta gringa no se volverá a burlar de este morenaje pingón

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Tranquilos que la jermita sobrevivió a semejante piezón de temer, ella le hizo una broma que él se lo tomó a mal, un chiste con tintes de humor «negro» jaja, ella ya sabía que este pata era quebrantador de culos, se nota, pero ya era tarde para pedir perdón, el miedo era algo que se notaba en su mirada, el pata frotó su pinga en la cara de Leya Falcon para que supiera lo que le esperaba y era una manguera enorme, como de bombero pero negra, ella trató de chuparla entera pero fue físicamente imposible, a pesar de eso el pata le dijo «sin tu respectiva culeada no te vas amor» y se la empujó por el asterisco con ganas, ella gritaba y jadeaba, pero era de placer… terminado el polvo ella es feliz.