Clienta indecisa recibió una ráfaga de pingas negras para su beneplácito

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Lo que pasa es que esta jermita era una clienta algo indecisa, el vendedor era un zambito con varios empleados morenajes que se encargan de dar servicios extras a toda clienta que así lo requiera, es un nuevo modelo de negocio que está arrasando, la cosa es que Sophia Grace bajó a ver el sótano a ver si era lo suficientemente tétrico para sus aquelarres, ella todavía seguía indecisa y los patas ya estaban perdiendo la paciencia con esta jermita, tanto que de pronto y casi sin que nadie se diera cuenta ella ya estaba chupando como loca todas esas pingas negras y sabrosonas, en lugar de reclamar y pedir respeto ella pedía leche, se ve en su cara, bueno al menos se decidió y atracó con el servicio adicional de ser culeada por tantos pingones!