Charapita golosa se pone feliz cuando le enseño la pinga

Hace unos días estuve de juerga con mis amigos en una discoteca de Lince, ahí conocimos a un grupo de charapitas que visitaban por primera vez Lima, al toque les hicimos el habla y les pusimos unas chelas, teníamos la misión de cacharlas a como dé lugar y al menos yo cumplí con mi parte, mis amigos no tuvieron mucha suerte pero eso fue por huevones, me agarré a la más tetona y estaba más caliente que mi trola, cuando me la llevé al telo la jerma se puso feliz al ver mi pinga parada en su cara y no se aguantó y me la chupó bien rico, estaba de buen humor la flaca y por eso le metí la pinga por el ano y gozó como nunca, que rico ver sus tetas rebotando mientras la atoraba!