Bailarina de ballet acabó más rota que antes mientras entrenaba

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No es la primera vez que pasa con estas chibolas, se abren tanto que el olor a concha se dispersa por doquier lo cual hace que cualquiera con solo sentir su presencial quiera aprovechar esa capacidad de abrir las piernas para empujarle toda la rata hasta que salga por la boca, bueno suena exagerado pero es así, esta chibola estaba entrenando y haciendo sus estiramientos, lo normal, hasta que tan abierta tenía las piernas que la concha ya estaba pidiendo pinga a gritos, en ese momento aparece el cachero de la jermita y ella sigue más abierta que nunca para dejarse culear por el pata, nada más rico que tener a una chibola así de abierta y encima bonita la pendeja!